
El drama romántico protagonizado por Josh O'Connor y Paul Mescal llega a los cines apostando por una historia íntima marcada por el folclore rural de la Inglaterra de 1919.
La secuela de Arrakis más esperada del año no solo se destaca por su historia, sino también por la expectativa de saber si esta vez logrará satisfacer a los fanáticos.
Cine26 de febrero de 2024
Magdalena VallejosLa continuación de una historia a medias que nos lleva al desértico Arrakis en medio de una batalla de vida o muerte, con el objetivo de restaurar la paz bajo el liderazgo del duque Paul Atreides, quien se transforma en un líder innato, aunque esto signifique sacrificar su amor y algunas vidas.

Paul Atreides (Timothée Chalamet) se embarca en un viaje épico junto a su madre y los Fremen, preparándose para una batalla de venganza contra los conspiradores que arruinaron a su familia. Enfrentado una decisión crucial entre el amor de su vida y el destino del universo conocido, Paul se esfuerza por evitar un futuro catastrófico que solo él puede prever.
Con un inicio que evoca una breve pausa desde la primera parte de Duna, casi como si no hubieran pasado tres años desde su estreno, la historia avanza de manera lenta y pausada, tratando de explicar brevemente los acontecimientos pasados. Este enfoque narrativo se agradece, ya que permite al espectador entrar en contexto más fácilmente.
La primera mitad de la película narra cómo Paul Atreides se va familiarizando con los Fremen, especialmente con Chani (Zendaya), con quien comparte un interés que va más allá de ser simples compañeros de viaje. El hecho de que la película comience con una narrativa mucho más pausada permite que la relación entre ambos, que ya se insinuaba en la entrega anterior, se vaya gestando gradualmente de manera fluida, como el idílico amor que representa. Al mismo tiempo, muchas interrogantes comienzan a revelarse y a darle consistencia a la historia de la secuela que aún no ha comenzado en su totalidad.
Se puede apreciar cómo el director Denis Villeneuve mantiene una sólida puesta en escena aprovechando la calidad de IMAX, pero esta vez, centrándose casi por completo en el desértico Arrakis, a diferencia de la entrega anterior. Esto brinda la oportunidad necesaria para disfrutar de la película y convertirla en una experiencia única.

Sesenta minutos de una introducción tibia culminan con la aparición de Feyd-Rautha (Austin Butler), el sobrino más joven del barón Harkonnen y villano de esta secuela. La puesta en escena cambia drásticamente, sumiéndose en la oscuridad, con una actuación implacable por parte de Butler, avivando la expectación por todo lo que está por venir. Esto prepara al espectador para acomodarse finalmente en su asiento y disfrutar del resto de la acción que se desarrolla rápidamente.
Comienza la acción y finalmente se presenta al consagrado reparto de actores que ya se había anunciado: Florence Pugh (No te preocupes cariño, 2022), Austin Butler (Elvis, 2022), Christopher Walken (Atrápame si puedes, 2002), Léa Seydoux (La vida de Adéle, 2013) y la misteriosa integración de Anya Taylor-Joy (Gambito de dama, 2020), quien tiene un pequeño cameo que resulta ser uno de los plot twists de la historia.
El caos se apodera de Arrakis, dando lugar a una nueva narrativa que avanza a toda velocidad, a veces resulta difícil de seguir, especialmente para aquellos que no están familiarizados con la historia de Duna. Sin embargo, este ritmo acelerado se calma rápidamente con escenas de alto impacto que van revelando el hilo conductor de la trama.

Duna: Parte Dos demuestra que la paciencia es una habilidad imprescindible cuando se trata de franquicias tan consagradas. A pesar de que la primera entrega de Duna recibió críticas mixtas, se especulaba si su continuación podría redimirse, y claramente lo logró. Sin embargo, será responsabilidad de cada espectador otorgarle esa interpretación.
Duna: Parte Dos estará disponible en cines a partir del 29 de febrero y, sin duda, vale la pena ver gracias al intenso y bien logrado trabajo del equipo.

El drama romántico protagonizado por Josh O'Connor y Paul Mescal llega a los cines apostando por una historia íntima marcada por el folclore rural de la Inglaterra de 1919.

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Chris Pratt vuelve a un rol protagónico en la película de ciencia ficción Sin Piedad, la que se estrenó esta semana en cines chilenos.

Sam Raimi mezcla thriller de supervivencia, comedia negra y violencia medida, apoyado en la gran química entre Rachel McAdams y Dylan O'Brien para entregar una muy grata experiencia.

Desierto, rave y una búsqueda que se vuelve cada vez más oscura: Sirât es una experiencia sonora y visual que sorprende con giros bien escondidos.

El drama romántico protagonizado por Josh O'Connor y Paul Mescal llega a los cines apostando por una historia íntima marcada por el folclore rural de la Inglaterra de 1919.