La muerte de Robin Hood | Crítica: una oscura mirada al ocaso del forajido

Una nueva reinterpretación de Robin Hood llegó a los cines este 20 de agosto. Oscuridad y violencia marcan a la leyenda, mostrando su lado más humano.
Cine20 de agosto de 2026Gabriela CastilloGabriela Castillo

Ya es habitual que en la cartelera abunden las secuelas, remakes y nuevas versiones de historias conocidas. Sin embargo, en algunas ocasiones estas reinterpretaciones buscan cambiar la percepción que tenemos de personajes icónicos. Ese es el caso de La muerte de Robin Hood, una propuesta que imagina los últimos días del popular forajido desde una perspectiva mucho más oscura y alejada de la tradicional fantasía del hombre que roba a los ricos para ayudar a los pobres. A continuación, te contamos qué nos pareció.

Hugh Jackman interpreta a Robin Hood, un anciano cansado que aguarda su muerte. Su vida ha estado marcada por la violencia y él mismo se reconoce como un asesino despiadado, muy alejado de las leyendas que se han construido sobre su figura. Como consecuencia de sus acciones, actualmente es constantemente perseguido por los descendientes de algunas de sus víctimas.

A pesar de su avanzada edad, Robin continúa cometiendo actos violentos. Su último enfrentamiento termina con él gravemente herido y llevado por su inseparable Little John (Bill Skarsgård) hasta una isla apartada, conocida por albergar un priorato dedicado a sanar heridas graves.

Es allí donde comienza su viaje interior en busca de redención y de una forma de hacer las paces consigo mismo.

La muerte de Robin Hood crítica
Captura de Hugh Jackman como Robin Hood en La muerte de Robin Hood 

Una película inmersiva

Uno de los principales aciertos de La muerte de Robin Hood está en su construcción visual y sonora. El diseño de ambientes, la fotografía, los escenarios y el sonido consiguen transmitir con intensidad la oscuridad y la violencia de la época, trasladando al espectador a una fría Inglaterra de 1242.

Estos elementos no solo funcionan como una representación del período histórico, sino que también contribuyen directamente al clima emocional de la película. La sensación constante de angustia, miedo, caos y desesperanza refuerza una de sus principales ideas: la fragilidad de la vida y la posibilidad de que la violencia aparezca en cualquier momento.

A esto se suman las actuaciones de Hugh Jackman y Bill Skarsgård, quienes destacan en sus respectivos papeles de Robin Hood y Little John. Ambos transmiten, no solo a través de sus diálogos, sino también mediante sus acciones y corporalidad, el abatimiento de haber llevado una vida marcada por la violencia. Los dos personajes parecen reconocer que podría existir algo mejor para ellos, pero también comprenden que las consecuencias de sus actos eventualmente terminarán alcanzándolos.

La muerte de Robin Hood review
Captura de La muerte de Robin Hood

Una historia de redención demasiado conocida

La película se presenta como una reinterpretación novedosa de Robin Hood, pero a medida que avanza comienza a apoyarse en algunos lugares bastante conocidos. Esto se vuelve especialmente evidente durante la segunda mitad, con la incorporación de una niña y de la hermana Brigid, personajes que terminan funcionando como catalizadores de la transformación de Robin.

La dinámica resulta muy familiar, un hombre violento, marcado por una vida de asesinatos y enfrentado a la cercanía de su propia muerte, encuentra inesperadamente un vínculo que lo impulsa a buscar la redención. Es una estructura que hemos visto en numerosas ocasiones, particularmente en historias protagonizadas por personajes masculinos que encuentran una segunda oportunidad a través de una figura infantil o femenina.

Incluso resulta difícil no pensar en Logan (2017). Más allá de que ambas películas comparten actor principal, el perfil de sus protagonistas es bastante similar, un hombre salvaje y violento que, al sentir que la muerte se acerca, termina vinculándose con una niña que lo lleva a replantearse su propia vida.

Sin embargo, este no es necesariamente el principal problema de La muerte de Robin Hood. Su mayor debilidad está en el ritmo.

La muerte de Robin Hood crítica
Captura de La muerte de Robin Hood 

Una película demasiado contemplativa

El ritmo excesivamente pausado y contemplativo termina jugando en contra de la película. La historia insiste en reiteradas ocasiones sobre los mismos conceptos: que la violencia tiene consecuencias, que es necesario perdonar y que la venganza no es el camino correcto.

El mensaje se entiende rápidamente, pero la película continúa regresando a él una y otra vez, haciendo que algunas escenas se sientan innecesariamente extensas.

Es comprensible que una historia sobre un Robin Hood anciano, cansado y enfrentado a su propia mortalidad deje la acción en segundo plano para centrarse en su dimensión emocional. El problema es que La muerte de Robin Hood no siempre encuentra la manera de hacer que esa contemplación resulte interesante.

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Al final, una propuesta que tenía todos los elementos para ofrecer una mirada distinta sobre uno de los personajes más conocidos de la cultura popular termina siendo más convencional de lo que aparenta.

La muerte de Robin Hood destaca por su atmósfera, su fotografía y las actuaciones de Hugh Jackman y Bill Skarsgård, pero su ritmo excesivamente pausado y una historia de redención que resulta familiar terminan debilitando una propuesta que prometía mucho más.

CALIFICACIÓN: 3,6/5

A continuación, te dejamos el tráiler de La muerte de Robin Hood.

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