Parthenope: Los amores de Nápoles | Crítica: recuerdos idílicos de la vieja Italia

Un drama franco-italiano, protagonizado por la joven Celeste Dalla Porta, quien relata su propia historia ambientada en un Nápoles caótico, seductor y eterno, del que no podrá escapar, marcándola para siempre.

Cine24 de marzo de 2025Magdalena VallejosMagdalena Vallejos

Producida y dirigida por el cineasta italiano Paolo Sorrentino, Parthenope: Los amores de Nápoles ofrece una propuesta ambientada en una antigua Nápoles, que seduce con su inagotable y destructiva libertad, al igual que su protagonista. Una historia que recorre desde su nacimiento hasta su vejez, marcada por la soledad que tuvo que abrazar para complacer sus ideales y que, a través de sus recuerdos, la acompañará hasta el final de sus días. A continuación, te contamos qué nos pareció Parthenope: Los amores de Nápoles.

Crítica Parthenope: Los amores de Nápoles
Captura de  Parthenope: Los amores de Nápoles

La vida de Parthenope, desde su nacimiento en 1950 hasta hoy, es un viaje marcado por la pasión, por la libertad, Nápoles y los rostros del amor. Su juventud brilla en un verano perfecto en Capri, hasta que un giro inesperado lo cambia todo. A su alrededor, los napolitanos, con sus ironías y melancolía, reflejan la complejidad de la existencia. Entre momentos comunes y memorables, el tiempo despliega un torbellino de emociones, con Nápoles siempre al fondo: mágica, caótica y eterna.

Un sueño idílico a la antigua Italia

Casi como si fuera un sueño surrealista, con una estética barroca llena de paisajes amplios y cálidos de un eterno verano en una antigua Nápoles, la recién nacida Parthenope llega al mundo acompañada de la esperanza de un futuro prometedor. Sorrentino, en su intento por captar la esencia de una ciudad llena de vitalidad y encuentros fatídicos, dirige una historia algo pretenciosa a nivel narrativo, pero con una encantadora interpretación.

Si bien su narrativa es lineal y un tanto extensa, abarcando la vida de su protagonista desde su nacimiento hasta su vejez, presenta un montaje que, en ocasiones, se siente un poco indescifrable. Con un guion algo escaso, predominan escenas con cortes muy bruscos, que muestran diferentes emociones de los protagonistas, así como acciones puntuales de la ciudad de Nápoles, tratando de crear una conexión más corporal de la historia que pueda ser percibida por el espectador sin recurrir a las palabras. En ocasiones, esto resulta acertado, pero otras veces deja una sensación de incertidumbre, que rápidamente se transforma en espacio para ser llenado con una nueva anécdota de la protagonista.

Crítica de La semilla del fruto sagradoLa semilla del fruto sagrado | Crítica: sentencia de sangre y muerte
Crítica Parthenope
Captura de Gary Oldman en Parthenope: Los amores de Nápoles 

Por su parte, Celeste Dalla Porta, quien interpreta a Parthenope, se convierte en una protagonista absoluta, colmando cada rincón con su presencia, que resulta en una personalidad un tanto encriptada, que no comunica mucho y se desliza a través de los pliegues de una vida que la hace oscilar entre la libertad absoluta y la soledad más dependiente. Sin duda, su interpretación logra eclipsar, siempre dejando una sensación de querer saber más sobre su forma de ser, qué la motiva a tomar sus decisiones o simplemente qué pasa por su cabeza, pero lamentablemente nunca llega a una resolución específica. Un hecho que no necesariamente resulta negativo, pero deja la sensación de haberte perdido algo fundamental para entender al personaje.

Acompañada de un elenco de lujo en el que destacan nombres como Stefania Sandrelli, Silvio Orlando, Luisa Ranieri, Peppe Lanzetta, Isabella Ferrari y el gran Gary Oldman, quien da vida a un personaje algo limitado, pero profundamente consistente y demoledor, que evidencia la soledad a través del tiempo y, de cierta forma, abre el cuestionamiento sobre la filosofía de la vida que transcurre dentro de la historia de Parthenope.

Parthenope: Los amores de Nápoles es una película que no debe entenderse superficialmente; se le debe dar tiempo, sin expectativas, con la intención de adentrarse en la esencia de una ciudad deslumbrante, personificada por su protagonista, quien será capaz de transportar al espectador a diferentes escenarios, ninguno igual al anterior, y que encantará tanto con su sinergia interpretativa como con el simbolismo de su cinematografía, que deslumbra en cada momento. A pesar de mostrar un apasionado libertinaje por parte de sus protagonistas, no incluye material explícito. Al contrario, Sorrentino juega con las percepciones de la cámara, lo que la hace aún más llamativa, ya que invita al espectador a utilizar su imaginación según cada situación.

Crítica Parthenope: los amores de Nápoles
Captura de Celeste Dalla Porta en Parthenope: Los amores de Nápoles 

Parthenope: Los amores de Nápoles tiene programado su estreno para el 27 de marzo en los principales cines del país.

CALIFICACIÓN: 4.1/5

A continuación, puedes ver el tráiler de Parthenope: Los amores de Nápoles:

Te puede interesar
Lo más visto

Suscríbete a nuestro newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email. ¡No Spam!