
Thunderbolts* | Crítica: sombría, sincera y vulnerable
Magdalena VallejosDirigida por Jake Schreier —conocido por la aclamada serie de Netflix Bronca (2023)—, Thunderbolts* reúne a un grupo de inadaptados en una de las películas más esperadas de antihéroes del MCU. El proyecto ha generado altas expectativas al insinuar el posible regreso de la era dorada de Marvel, con personajes irreverentes y una puesta en escena que parecía olvidada dentro de la franquicia. Esta cinta se perfila como la antesala de futuros estrenos como Los Cuatro Fantásticos y Avengers: Doomsday, con la misión de reconectar con una audiencia desencantada y conquistar a nuevas generaciones dentro del universo de Marvel Comics. A continuación, te compartimos nuestra impresión completa de Thunderbolts*.

Un equipo de antihéroes es engañado por Valentina Allegra de Fontaine y termina involucrado en una arriesgada misión. Para sobrevivir y quizás redimirse, deberán aprender a actuar como un verdadero grupo.
Un desarrollo narrativo bien construido
Con los ánimos divididos tras la tibia recepción de Capitán América: Un Nuevo Mundo (2025), crecieron las expectativas en torno a la nueva apuesta del MCU: un grupo de antihéroes liderado por la carismática Florence Pugh en el rol de Yelena Belova, que prometía ser una posible reivindicación para la franquicia. Aunque varios de estos personajes ya habían tenido apariciones menores en otras producciones, poco se sabía sobre ellos como equipo —sin necesidad de acudir a los cómics—, lo que generó la intriga necesaria entre los fanáticos.
Thunderbolts* arranca con un desarrollo de trama más pausado, alejado del ritmo habitual del MCU. La historia se construye con calma, guiada por Yelena, quien poco a poco se convierte en el eje narrativo del relato, revelando posibles conflictos que marcarán el futuro de la historia.
Con una puesta en escena sombría y desoladora, el filme refleja la decadencia que dejó la desaparición de los Avengers, tanto a nivel global como en sus protagonistas. Todo comienza a tomar forma y ritmo cuando este grupo de antihéroes, marcado por el fracaso, cae en las redes de Valentina Allegra de Fontaine y deciden unirse para sobrevivir y ajustar cuentas. Es así como se conforma el equipo: Yelena Belova, John Walker, Guardián Rojo, Taskmaster, Fantasma, el Soldado del Invierno y Bob.
A pesar de su enfoque oscuro, la película incorpora de forma orgánica el característico humor del MCU, generando una sinergia efectiva que ofrece tanto momentos cómicos como escenas de gran carga emocional. Esto logra mantener el interés del espectador, aunque no logra disimular del todo que la narrativa recurre a varios clichés ya vistos en entregas anteriores. Si bien funcionaron en su momento, hoy se sienten algo desfasados e incluso forzados, sin llegar a sorprender.

¿Qué es lo que hace que Thunderbolts* funcione?
A diferencia de otras producciones recientes del MCU, esta nueva entrega destaca por dar protagonismo a personajes alejados de la perfección tradicional asociada a los superhéroes. Con conflictos emocionales reales y vulnerabilidades profundas, cada integrante del grupo emprende su propia búsqueda de redención, una travesía que se fortalece a medida que sus historias se van entrelazando. Esta cercanía emocional permite al espectador identificarse más fácilmente con ellos, dejando atrás la sensación de lejanía que suelen generar los héroes o semidioses inalcanzables.
El desarrollo de personajes está tan bien logrado que nombres poco conocidos, como Bob o Sentry —personificado por Lewis Pullman— comienzan a ganar protagonismo dentro del multiverso. Su interpretación, marcada por una ambivalencia emocional, lo convierte de forma progresiva en la pieza clave y el corazón de la puesta en escena de la película. Lo mismo ocurre con John Walker, interpretado por Wyatt Russell, quien lentamente logra reivindicar su nombre y sus capacidades; o con Yelena, cuya vulnerabilidad refleja los vacíos que deja una vida dedicada al asesinato y que se hacen insoportables en un mundo que insiste en diferenciar todo entre el bien y el mal, sin espacio para los matices.
Es así como Thunderbolts* se convierte en una película efectiva, sincera y capaz de emocionar, no precisamente por su exceso de acción o por coreografías que glorifican la violencia, sino por la construcción de sus protagonistas. Más aún, la cinta da la sensación de ser la introducción a algo mayor y que se confirma con su escena post-créditos.
Entonces, ¿es realmente Thunderbolts* la reivindicación del MCU? Absolutamente. Se percibe una mayor madurez tanto en el guion como en la puesta en escena, ofreciendo personajes entrañables a los fanáticos, sin exageraciones, sin prisas y con la habilidad de mantener el interés por los futuros proyectos que ya se avecinan y que se conectan estrechamente con esta nueva entrega de antihéroes. Sin duda alguna, es una película para disfrutar tranquilamente y abrir el camino hacia una nueva era para el universo cinematográfico de Marvel.

Thunderbolts* ya se encuentra disponible en cines.
CALIFICACIÓN DE THUNDERBOLTS*: 4.3/5
A continuación, puedes ver el tráiler de Thunderbolts*:


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