
Exterminio: El Templo de Huesos | Crítica: una macabra secuela que desborda comedia y performance
Constanza YáñezEl año pasado retornó una de las franquicias de zombis más populares del cine, Exterminio, y lo hizo con la entrega titulada La Evolución, con Danny Boyle en la dirección, y este 2026 ya tenemos su secuela, Exterminio: El Templo de Huesos, dirigido por Nia DaCosta y escrito por Alex Garland.
El Dr. Kelson (Ralph Fiennes) dentro de su refugio, el Templo de Huesos, comienza a observar cambios a su alrededor, sin embargo, su tranquilidad se ve interrumpida por la irrupción de la secta de los Jimmies liderada por Jimmy Crystal (Jack O'Connell), quien reclutó a Spike (Alfie Williams), quien comienza a vivir una pesadilla abrumadora con este desquiciado grupo humano.

Sangre, locura y performance
En esta secuela, al contrario de la primera parte —Extermino: La Evolución—, la historia se centra en el peligro y el trastorno de un grupo de no infectados. En esta película la amenaza protagónica no son los zombis, sino que la secta satánica de los Jimmies, quienes aparecen en los últimos minutos de la producción anterior, y que son liderados por Jimmy Crystal.
El Templo de Huesos tiene un cambio en el tono narrativo, aquí hay un guion que juega con lo absurdo y la sátira que, la verdad resulta bastante bien, tomando en cuenta el desquicio y la irracionalidad de los Jimmies. Un aspecto que además puede demostrar cómo la superviviencia puede llevar a vivir con ideas delirantes y violentas. El adolescente Spike queda atrapado dentro de este grupo, teniendo un sangriento rito de iniciación.

En paralelo a este reclutamiento, el Dr. Kelson descubre algo que podría cambiar el rumbo del futuro, pero su paz es interrumpida por los Jimmies. En este encuentro, existe uno de los puntos altos de la cinta, y es que Ralph Finnes realiza una performance espectacularmente grandioca, a tono con sus visitantes. Acontece un espectáculo visual que le saca provecho a su escenografía y que crece con la música de Iron Maiden.

La película de manera inteligente, astuta y picaresca implementa diálogos absurdos, pero que son afines a la caracterización de cada personaje. Sobre todo los de el Dr. Kelson y el de Jimmy Crystal. Puede que el aspecto menor trabajado fue el de una de las integrantes de la secta. Y por otra parte, donde podrían haber sacado mayor provecho visual fue en una escena donde los Jimmies sacan a relucir su acción despiadada.

A pesar de esos detalles, Exterminio: El Templo de Huesos es una macabra secuela que desborda comedia y performance. Tiene un gran trabajo visual y musical, teniendo en su banda sonora a Duran, Duran y Iron Maiden. El ritmo narrativo fluye rapidamente, mostrando lo desfachatado que pueden ser las creencias religiosas. Finalmente, la historia desemboca en una promesa para lo que se verá en la tercera película que de seguro cautivará a la audiencia.
Calificación de la película Exterminio: El Templo de Huesos: 4/5.
Revisa aquí el tráiler de Exterminio: El Templo de Huesos:


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